Hoteles en España que garanticen un acceso sin barreras arquitectónicas, son difíciles de encontrar.
Aquellos turistas de movilidad reducida no lo tienen fácil a la hora de encontrar alojamientos que les permitan disfrutar de una estancia adaptada a sus medios.
El turimo rural lleva una gran nota de suspenso (muy deficiente o casi cero) ya que apenas existen alguna casa rural o apartamento que haya sido construido o rehabilitado con esas características.
Incuso, es muy posible, que los alojamientos de turismo rural, hayan incluído esas mejoras de adaptación debido a alguien en la familia cuya movilidad sea reducida.
El turismo para discapacitados, se limita casi siempre a hoteles de 4 o 5 estrellas; aunque no siempre cuentan con los requisitos mínimos. Por qué no consultar a especialistas cuando se realiza esta preparación, y por el contrario nos limitamos a poner puertas de 90 y WC específicos. Qué hay de las plazas de aparcamiento, mesas del restaurante, y otros elementos habituales en nuestra estancia.
Ojala la normativa nacional, comience a obligar a determinar un % de instalaciones habilitadas; y nos dejemos de hacer caja sólo para el público en general.